Actualidad Diocesana

Padre General Asuncionista visita Rengo y renueva el fervor de la comunidad parroquial

Lunes 19 de Mayo del 2025
La Parroquia Santa Ana vivió una jornada histórica de comunión eclesial junto al Superior General de los Agustinos de la Asunción, en un encuentro marcado por la fe y el testimonio comunitario.

Este domingo 18 de mayo, la Parroquia Santa Ana de Rengo vivió una jornada de especial significado al recibir la visita canónica del Padre Ngoa YaTshihemba, Superior General de la Congregación de los Agustinos de la Asunción. Lo acompañaron el Padre João Gomes, asistente para América Latina, y el Padre Bolívar Paluku, Provincial de la Provincia Andina.

La delegación fue acogida con alegría por el P. Pedro Pedraza, párroco de Rengo, junto a la comunidad religiosa local y el Consejo Pastoral Parroquial, conformado por laicos comprometidos con los diversos grupos y capillas de la parroquia.

El encuentro tuvo lugar en el Salón Parroquial, donde se presentó un video que recorrió la vida y misión de las comunidades que conforman esta activa parroquia del decanato Rengo-San Vicente. La coordinadora del Consejo, América Lizama, dio la bienvenida en nombre de los laicos y entregó al Padre General un ejemplar de su libro "Huellas en el camino", como signo de gratitud y memoria.

Uno de los momentos más emotivos fue el esquinazo folclórico ofrecido por alumnos del Grupo de Catequesis del Colegio Antilén, gesto que unió fe e identidad cultural. La jornada también incluyó la entrega de recuerdos, entre ellos una obra confeccionada por personas privadas de libertad del Centro de Cumplimiento Penitenciario de Rengo, signo de inclusión y dignidad.

La visita concluyó con un compartir fraterno, expresión de la comunión eclesial que caracteriza a esta comunidad viva y acogedora.

Esta visita pastoral fue una ocasión para renovar el compromiso misionero, fortalecer la comunión con la Congregación Asuncionista y dar gracias por la presencia de Cristo en medio del pueblo renguino. Sin duda, una jornada que deja huellas profundas en el corazón de la Iglesia diocesana.