
Al comenzar este año, el Santo Padre – a través de un mensaje en video- ha invitado a todas las personas a elegir “el camino de la fraternidad. Porque o somos hermanos, o perdemos todos”. Y para ello, ha dicho, es fundamental poner fin a tantas restricciones que mucha gente encuentra al querer profesar su fe.
Así ha alertado a los ciudadanos y los gobiernos del mundo contra la discriminación y persecución religiosa, reforzando la idea de que en las sociedades en las que vivimos y nos desarrollamos ha de florecer el reconocimiento de los derechos y la dignidad que todos tenemos por el hecho de ser personas.
Persecución a minorías religiosas
En su primera intención de oración del 2022, Francisco abre con dos preguntas directas, incisivas y que claman respuesta: “¿Cómo puede ser que actualmente muchas minorías religiosas sufran discriminaciones? ¿Cómo permitimos que haya personas que sean perseguidas simplemente por profesar públicamente su fe? No solo es inaceptable, es inhumano, es una locura”, indicó en su primer mensaje por video del año.
“La libertad religiosa no se limita a la libertad de culto, es decir, a que puedan tener un culto el día prescrito por sus libros sagrados, sino que nos hace valorar al otro en su diferencia y reconocer en él a un verdadero hermano. Como seres humanos tenemos tantas cosas en común que podamos convivir acogiendo las diferencias con la alegría de ser hermanos. Y que una pequeña diferencia, o una sustancial diferencia como es la religiosa, no opaque la gran unidad de ser hermanos”.
Insta, entonces, a que “elijamos el camino de la fraternidad. Porque o somos hermanos, o perdemos todos. Recemos para que las personas que sufren discriminación y que sufren persecución religiosa encuentren en las sociedades en las que viven el reconocimiento y la dignidad que proviene de ser hermanos y hermanas”.
Ver video en : https://www.youtube.com/watch?v=J5o7WX30s2Q
Persecución Educada, encubierta de cultura
Ya en 2016 el Papa Francisco a alertado a los católicos para que estén "atentos" no solo a la persecución que se manifiesta en forma de bombas puestas por terroristas, sino también a aquella persecución "educada, encubierta de cultura", que se encuentra tras las leyes de algunos países que, a su juicio, pretenden arrinconar la religión o ir contra quienes manifiestan los valores cristianos.
De este tipo de persecución "no se habla tanto”, ha dicho, pues está "disfrazada de cultura, de modernidad, de progreso". "Es una persecución yo diría, un poco irónicamente, educada. Es cuando se persigue al hombre no por confesar el nombre de Cristo, sino por querer tener y manifestar los valores del Hijo de Dios”, ha expresado.