
En un nuevo capítulo del programa “Entre sin golpear”, el padre Marcelo Lorca, vicario judicial de la Diócesis de Rancagua, profundizó en un tema que genera muchas preguntas: la nulidad del matrimonio católico, también conocida como nulidad eclesiástica.
“El divorcio civil no existe para la Iglesia”, afirmó el sacerdote. Y explicó que, a diferencia del orden legal del Estado, la Iglesia católica considera el matrimonio como un vínculo sagrado e indisoluble, donde los esposos son los ministros del sacramento. Sin embargo, en algunos casos, puede determinarse que el consentimiento entregado el día de la boda fue inválido, dando lugar a un proceso de nulidad.
El padre Lorca recalcó que este proceso no anula un matrimonio válido, sino que investiga si en el origen hubo condiciones que impidieran su validez, como falta de libertad, presiones externas o desconocimiento de la realidad conyugal.
“Cada historia es única y debe ser discernida con caridad pastoral. El camino comienza conversando con el párroco o acercándose al tribunal eclesiástico”, explicó, destacando que en Rancagua los fieles pueden acudir al canciller don Francisco Badilla para iniciar este proceso.
Asimismo, abordó la situación de quienes se han divorciado civilmente y viven una nueva unión. Aunque no siempre pueden acceder a la comunión eucarística, la Iglesia los acoge, los acompaña y los invita a participar activamente en la vida comunitaria.
El mensaje final fue claro: la Iglesia no cierra las puertas, sino que abre caminos de verdad, misericordia y esperanza, acompañando a cada persona según su realidad, en fidelidad al Evangelio y al amor de Cristo por su Iglesia.
El programa completo, en el siguiente link: Entre sin golpear