Actualidad Diocesana

Chépica celebró con alegría y devoción la fiesta de San Antonio de Padua

Martes 17 de Junio del 2025
En la misa de celebración se entregaron reconocimientos a algunas de las feligresas más longevas de la comunidad, como signo de gratitud y valoración a su fidelidad y testimonio.

Con una misa solemne presidida por el obispo de Rancagua, Mons. Guillermo Vera, la comunidad parroquial de San Antonio de Padua de Chépica celebró el pasado 13 de junio su fiesta patronal, culminando así un intenso tiempo de preparación lleno de fe y participación.

El párroco, padre Juvenal Galaz Rubio, destacó que la celebración de este año fue especialmente significativa por el ambiente comunitario que se vivió y la activa participación de las 17 comunidades que conforman la parroquia.

“La imagen de San Antonio peregrinó por cada una de nuestras comunidades. En cada lugar se prepararon con esmero para recibirla, con mucha alegría y devoción. Esto permitió que todos pudieran sentirse parte de esta gran fiesta”, señaló el sacerdote.

Además, como parte de la preparación, se celebró un triduo con distintas intenciones: una misa de rogativas y demandas al santo patrono, una misa de sanación presidida por el padre Alejandro Fredes, y finalmente la solemne Eucaristía del 13 de junio, en la que se bendijo el nuevo altar del templo parroquial.

En esa misma ocasión, se entregaron reconocimientos a dos de las feligresas más longevas de la comunidad, como signo de gratitud y valoración a su fidelidad y testimonio. Se trata de Yolanda Arriesgada Troncoso de 102 años, y María Inés Arce González, de 104 años, a quienes se entregó la bendición apostólica del Papa León XIV.

El padre Juvenal Galaz también resaltó la importancia del Cuasimodo parroquial, que se vivió el 8 de junio, y que permitió llevar la Sagrada Comunión a los enfermos y personas imposibilitadas de asistir a la misa.

“El espíritu vivido este año es fruto del impulso que nos dejó el bicentenario parroquial que celebramos en 2024. La gente se siente cada vez más parte de esta comunidad viva y comprometida. Mi agradecimiento a todo el Consejo Pastoral y a los agentes pastorales que trabajaron con gran dedicación para que esta fiesta fuera verdaderamente para la gloria de Dios y el bien de todos”, concluyó el párroco.