
La alegría del Evangelio se hizo visible en las calles de Roma con la llegada de más de quinientos mil jóvenes de 146 países al Jubileo de los Jóvenes, que comenzó el 28 de julio y se extenderá hasta el 3 de agosto, bajo la guía del Papa León XIV.
Banderas, tambores, cánticos y pancartas transformaron el rostro de la Ciudad Eterna, especialmente en torno a Plaza San Pedro, donde los peregrinos avanzan en grupos hacia la Puerta Santa, recibiendo pequeñas cruces de madera entregadas por voluntarios del Dicasterio para la Evangelización.
Este encuentro jubilar, marcado por el espíritu de fraternidad, solidaridad y fe, ha contado con una acogida generosa por parte de 270 parroquias romanas, 400 escuelas y decenas de centros deportivos y sociales que han abierto sus puertas a los peregrinos.
Los jóvenes han manifestado su deseo de ser escuchados en temas como la paz mundial, el cuidado del medioambiente y el futuro solidario de los pueblos, con la esperanza de construir una Iglesia más cercana, alegre y comprometida.
El programa incluye una Jornada Penitencial el viernes 1 de agosto en el Circo Máximo y una vigilia de oración el sábado 2 en Tor Vergata, donde compartirán con el Papa León XIV una noche de contemplación y encuentro espiritual. El Jubileo culminará con la Santa Misa del domingo 3, presidida por el Santo Padre.
Desde la Región de O’Higgins, también se vive con emoción este signo de esperanza universal que nace en Roma y se extiende por toda la Iglesia.