
“Crear un ambiente familiar, con un enfoque en el buen trato, el respeto y la convivencia protectora” es una de las misiones de la residencia familiar Nuestra Señora de la Misericordia, a cargo de Fundación Caritas y Acción Social de la diócesis, que en estos momentos alberga a cuatro familias necesitadas.
La residencia está ubicada en un barrio antiguo de la ciudad de Rancagua, en calle Bueras 0377, y detrás de sus puertas hay un sistema que funciona más allá de los requerimientos estrictamente técnicos del programa financiado con fondos del Ministerio de Desarrollo Social. Aquí, los grupos familiares que ingresan encuentran algo más que alojamiento y comida, encuentran la acogida cristiana.
La encargada de la residencia Paola Parada, Terapeuta Ocupacional, explica que Fundación Caritas ha marcado un sello distinto, pues si bien el objetivo es apoyar a las familias para que salgan de su situación, no se hace a través del asistencialismo sino de la entrega de herramientas para volver al sistema laboral.
A los residentes se les ofrece contención, se realizan gestiones con otras redes de apoyo de acuerdo con sus necesidades y también se busca que tengan sentido de pertenencia, lo que se logra a través del cuidado del espacio común, donde cada familia cumple un rol.
Cada grupo familiar puede permanecer en la residencia durante dos meses. Durante este tiempo pueden ahorrar para tener un lugar donde vivir después de este periodo. Un convenio con un colegio cercano permite la escolarización de los menores, mientras los que se quedan en casa se distribuyen el trabajo de algunas áreas de la casa.
Ellos deben pernoctar en la residencia, pero se hacen excepciones en la temporada de cosecha, cuando se les permite el trabajo por turnos. Distinto es el caso de las mamás solteras que, al no tener red de apoyo tienen mayor dificultad para encontrar trabajo.
¿Quiénes pueden ingresar?
Requisitos de ingreso
¿De qué maneras se puede postular?