Actualidad Diocesana

Parroquia Nuestra Señora del Monte Carmelo de Rancagua levantará imagen de Cristo crucificado

Viernes 22 de Agosto del 2025
Con oración, generosidad y unidad, la comunidad parroquial prepara la instalación y bendición el próximo 14 de septiembre, en el marco del centenario diocesano, como un signo de amor y esperanza en tiempos de dificultad.

En el marco del centenario de la Diócesis de Rancagua, la Parroquia Nuestra Señora del Monte Carmelo se prepara para vivir un acontecimiento de profundo significado espiritual: la erigencia de un Cristo crucificado en el frontis del templo parroquial, como signo visible de fe y esperanza para toda la comunidad.

El párroco, Padre Cristián Salazar Angulo, expresó que este gesto busca “renovar la fe en Jesucristo que murió y resucitó por nosotros, y recordar que, como dice San Pablo, me amó y se entregó por mí”. La iniciativa también tiene como objetivo abrir un espacio de encuentro para quienes transiten por el sector, de modo que la imagen del Cristo crucificado despierte en los corazones el deseo de acercarse a Dios.

La bendición de la imagen se realizará el domingo 14 de septiembre en la tarde, en una celebración comunitaria que marcará un hito para la parroquia y sus capillas. Desde ya, se invita a todos los fieles de Rancagua y sus alrededores a participar de este momento de gracia en el contexto del centenario diocesano, que se vive bajo la advocación de la Santa Cruz.

Para hacer posible este proyecto, la comunidad ha iniciado una campaña del sobre, en la que los vecinos y fieles han ido aportando generosamente. “Queremos que todos se hagan parte de este signo de fe, amor y esperanza. En un tiempo marcado por la violencia y la oscuridad, confiamos en que el Señor Jesús traerá la luz de su gracia para nuestras familias y corazones”, afirmó el Padre Cristián.

De esta manera, la Parroquia Nuestra Señora del Monte Carmelo, que está situada en calle Venus # 01338, Villa Teniente; se suma a las celebraciones del centenario con un gesto que no solo honra la historia de la Iglesia diocesana, sino que también proyecta al futuro un testimonio de fe viva y comprometida con la misión evangelizadora.