
Con un llamado a la solidaridad y al compromiso cristiano con quienes llegan a nuestro país en busca de una vida más digna, la Iglesia en Chile se prepara para vivir una nueva jornada de fraternidad este domingo 7 de septiembre, fecha en la que se celebrará el Día Nacional del Migrante y Refugiado.
En esta ocasión, se realizará la Colecta Nacional de INCAMI, instancia que permitirá a los católicos aportar para que este organismo eclesial siga desarrollando su misión de acompañar, integrar y proteger a las personas migrantes y refugiadas, muchas de ellas con historias de sufrimiento, desarraigo y esperanza.
El Instituto Católico Chileno de Migración (INCAMI), dependiente de la Conferencia Episcopal de Chile, trabaja desde hace décadas en la pastoral migratoria, brindando orientación jurídica, acompañamiento social y apoyo espiritual a quienes lo necesitan. Desde la Diócesis de Rancagua, se ha insistido en la importancia de este gesto concreto de caridad, especialmente en un tiempo en que la movilidad humana es uno de los grandes desafíos para la sociedad y para la Iglesia.
Además de la colecta presencial que se realizará en las parroquias este domingo, también es posible colaborar de manera digital, a través de transferencias bancarias directamente al Obispado de Rancagua, con los siguientes datos:
El Papa León XIV, siguiendo la huella de sus predecesores, ha recordado en varias ocasiones que la Iglesia es madre de todos, sin fronteras ni exclusiones, y que cada migrante y refugiado es un hermano que nos interpela y enriquece.