
La presencia desde hace 27 años de la comunidad religiosa Amor de Dios en la parroquia San José de Cunaco, la formación de agentes pastorales y fieles comprometidos han sido claves, según el padre Robinson Piña, administrador parroquial del templo, para que, pese a todas las restricciones debido a la pandemia, la fe no haya decaído durante estos dos años en esa parroquia.
El padre Robinson, quien tomó posesión de la parroquia el domingo 21 de julio del 2021, se explaya con respecto a estos factores que han ayudado a su servicio en esa comunidad. Explica que “las hermanas llegaron cuando era párroco el padre José Luis Castro y era obispo monseñor Francisco Javier Prado (Q.E.P.D.), desde ese momento ellas han trabajado con la comunidad de Cunaco, lo que ha permitido mantener activa a la parroquia”, aseveró.
En cuanto a la labor de los laicos, enfatizó que “es una gran alegría todo el trabajo que se ha desarrollado aquí, porque los laicos han asumido una tarea activa en la parroquia: ellos animan y coordinan y eso ayuda mucho en el ministerio sacerdotal”.
Esos aspectos, a veces, sencillos, pero de gran importancia en el funcionamiento de la parroquia, permiten al padre Robinson enfocarse en su labor pastoral, celebrando la eucaristía todos los domingo en la sede parroquial. Mientras que en las comunidades de Cruce de Apalta, Cruce del Guindo y Comunidad Ana Luisa, no se han podido retomar las misas, pues las capillas son muy pequeñas y no se puede por aforo; en la de Guindo Alto sí se está celebrando la eucaristía.
RETOMANDO LA PASTORAL
Cuentan que la tradición de la parroquia es celebrar a San José el 1 de mayo, para fiesta de San José Obrero y no para San José (19 de marzo). En esa fecha habitualmente realizan una procesión y una misa especial. Ahora están planificando con el Consejo Pastoral Parroquial, cómo se abordará la celebración.
Es que el padre Robinson explicó que las celebraciones se deciden con la comunidad y para ello se realizan las reuniones con el Consejo Pastoral Parroquial, que es muy activo en este aspecto. De hecho, en marzo ya tuvieron una reunión para planificar el regreso de la catequesis y las otras acciones pastorales.
Retomar la entrega del sacramento de la primera comunión y confirmación tiene a todos muy entusiasmados. “Durante la pandemia fue imposible realizar la catequesis: no todos los catequistas se manejan en el tema computacional y los aforos eran muy limitados, pero ya en abril de este año retomaremos la catequesis. Los niños ya se están inscribiendo”, explica el sacerdote.
Recalcó que “existe mucha disposición para trabajar, están contentos. Esta es una parroquia chica y eso permite que los agentes pastorales se conozcan desde hace muchos años y también haya mucho cariño entre todos los que trabajan en la parroquia: equipos de animación, coros, pastoral juvenil, ministros de comunión -quienes también ayudan a acolitar en las celebraciones-, grupo de Liturgia y, por supuesto, la comunidad religiosa Amor de Dios, que lleva toda la administración de la parroquia”.
EJES DE LA LABOR 2022
Junto con la celebración de la Eucaristía y la preocupación por reactivar la catequesis, como ejes fundamentales para retomar la vida pastoral de la parroquia, el padre Robinson argumentó que se ha estado trabajando el Sínodo como una tarea fundamental dentro de la parroquia. Es así como se realizó la encuesta sinodal durante la eucaristía, lo que tuvo una muy buena acogida entre los feligreses.
Finalmente, el padre destacó el trabajo realizado para reunir fondos que permitieran reparar el techo del templo que se llovía: “realizaron colectas y desarrollaron una venta de metros cuadrados, entre otras acciones para alcanzar el monto que se requería para la reparación. Ello habla de una comunidad que quiere su templo”, aseveró.