
En el marco de la celebración del Día del Profesor, el Padre Patricio Cavour, Vicario de Educación de la Diócesis de Rancagua, envió un afectuoso saludo a todos los docentes de la región, reconociendo su vocación de servicio y su entrega silenciosa en la tarea de formar a niños, niñas y jóvenes.
“Celebramos y agradecemos su compromiso diario con la educación”, expresó el sacerdote, subrayando el valor de la misión que los profesores desempeñan con esfuerzo y esperanza.
En su mensaje, el Padre Cavour dedicó unas palabras especiales a los profesores de Religión, quienes, además de transmitir conocimientos, tienen la hermosa tarea de “sembrar esperanza, valores y sentido profundo en el corazón de sus estudiantes”. A través de su testimonio y palabra —afirmó—, estos educadores ayudan a los jóvenes a descubrir “el rostro amoroso de Cristo en la vida cotidiana”.
El Vicario recordó que enseñar Religión hoy es un acto de fidelidad a Dios, especialmente en un contexto donde la fe muchas veces se vive en medio de la indiferencia. “Es anunciar a Jesús con respeto, alegría y convicción; acompañar, escuchar y sembrar con paciencia, confiando en que los frutos llegarán en su tiempo”, señaló.
Finalmente, el Padre Patricio Cavour agradeció a todos los profesores “por educar con el corazón, por no perder la fe ni el entusiasmo incluso en medio de las dificultades”, y pidió al Señor —“Maestro por excelencia”— que los bendiga abundantemente.
“Que María, nuestra Madre, interceda por cada uno de ustedes y sus comunidades educativas”, concluyó el Vicario de Educación, reafirmando el compromiso de la Iglesia diocesana con la misión educativa y pastoral en la Región de O’Higgins.
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