• Rumbos realizó una consulta a distintos agentes pastorales de la diócesis preguntando qué esperan del sínodo. Éstas son sus respuestas.
“Los católicos esperamos no sólo un mayor acercamiento y preocupación a nuestras necesidades espirituales (como también de alguna forma de las materiales) de nuestros pastores y autoridades de la Iglesia. Sino también, un aumento de las prácticas de nuestra fe, para que nos ayuden a encontrar los caminos para que haya una mayor concordancia entre lo que creemos y hacemos en nuestra vida diaria”.
Christian Arriagada, laico de la parroquia Nuestra Señora del Carmen de San Fernando.
“Partiendo por lo que la iglesia ha vivido en el último tiempo, necesitamos que nuestra iglesia diocesana sea y esté más abierta para escuchar a su pueblo, es decir, así como se hizo está consulta, es necesario saber y conocer las inquietudes que tienen las personas, sea por el tema que sea, con esto se sienten escuchados y que le están pidiendo la oportunidad de poder expresar lo que sienten y quieren, porque yo quiero que mi iglesia sea alegré y viva.
Luis Bustamante, laico de la Basílica Santa Ana de Rengo.
“Queremos que Cristo, vuelva a ser el centro de nuestra vida y de nuestra Iglesia. Que haya más respeto por el Papa, de parte de muchos obispos y sacerdotes. Además, queremos que se rescate el respeto a sacerdotes y monjas, que hoy son caricaturizadas en novelas y otros medios. Queremos también que se creen instancias para que los niños y jóvenes permanezcan en la Iglesia”.
María Bolbarán, laica de la comunidad san Alberto Hurtado, parroquia Cristo Rey.
“Esperamos que el pueblo en general se reencante y vuelva a creer en la Iglesia y sus integrantes (religiosos y laicos). Que podamos trabajar en comunión con un mismo fin, EL BIEN COMÚN DEL MAS NECESITADO, no sólo necesitado de lo material, sino también de lo espiritual”.
Pamela Soto, laica de la parroquia de Nuestra Señora de La Merced de Coltauco.
“Es importante que se nos tome en cuenta en este sínodo. Se nos ha consultado y hemos respondido. Nos hemos dado cuenta de que estamos caminando juntos, los laicos junto a nuestro párroco, y eso es muy positivo. Tengo mucha esperanza, pues con esto nos damos cuenta de que tenemos una Iglesia viva”.
Daisy Contreras, agente pastoral de la parroquia San Nicodemo de Coinco.