
En el marco de la próxima celebración de la Navidad del Señor, el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile (CECh) dio a conocer su mensaje navideño titulado “Jesús nacido nos interpela: Ser hogar que acoge sin prejuicios”. El documento propone una reflexión pastoral y social a partir del misterio del nacimiento de Jesucristo, situando la hospitalidad como un eje central de la vida cristiana.
El texto toma como referencia el relato del Evangelio de San Lucas, que describe cómo María y José no encontraron lugar en la posada al momento del nacimiento de Jesús. Según los obispos, este pasaje no debe entenderse solo como un hecho histórico, sino como una realidad que continúa presente en la sociedad actual. En este contexto, el pesebre es presentado como un signo teológico que revela que “Dios elige la fragilidad para manifestar su gloria”.
El mensaje enfatiza que el verdadero sentido de la Navidad cristiana va más allá de las expresiones externas y se centra en el misterio del Emanuel, Dios que habita en medio de su pueblo. En esa línea, los pastores señalan que la salvación se hace visible allí donde la acogida y la hospitalidad cristiana se traducen en acciones concretas.
Uno de los aspectos más destacados del documento es su referencia a la realidad social de Chile. Los obispos llaman a no permanecer indiferentes frente a la situación de los pobres, marginados y migrantes, recordando que acoger al necesitado es acoger a Cristo mismo. Asimismo, invitan a superar actitudes de egoísmo e individualismo que debilitan la vida comunitaria.
En la parte final, el mensaje anima al Pueblo de Dios a vivir una Navidad marcada por la oración, la cercanía y la fraternidad, promoviendo una sociedad donde nadie se sienta excluido. El saludo concluye con un deseo de paz para los hogares del país.
El mensaje es firmado por el presidente de la CECh, monseñor René Rebolledo Salinas, junto a los demás integrantes del Comité Permanente.