Actualidad Diocesana

Monseñor Guillermo Vera invita a vivir una Navidad en familia y con esperanza en la Diócesis de Rancagua

Martes 23 de Diciembre del 2025
En su saludo navideño, el obispo de Rancagua llamó a acoger el misterio del nacimiento de Jesús con un espíritu de familia, cercanía y solidaridad, especialmente con quienes viven la soledad y la necesidad.

En el marco de la celebración de la Navidad, monseñor Guillermo Vera Soto, obispo de la Diócesis de Rancagua, compartió un mensaje pastoral dirigido a las comunidades parroquiales y a las familias de la Región de O’Higgins, destacando el profundo sentido espiritual de esta fiesta central para la fe cristiana. En su saludo, el pastor diocesano recordó que la Navidad es ante todo un misterio de amor, en el que Dios sale al encuentro de la humanidad haciéndose cercano en la persona de Jesucristo.

“El nacimiento del Señor nos habla del amor de Dios por cada uno de nosotros, de lo valioso que eres tú para el Señor”, expresó Monseñor Vera, invitando a los fieles a acoger este tiempo con alegría y esperanza. En un contexto social marcado por desafíos personales y comunitarios, el obispo subrayó que la Navidad no es solo una conmemoración, sino una oportunidad concreta para renovar la vida y la fe desde el encuentro con Cristo.

El mensaje pone un énfasis especial en la familia, señalando que esta fiesta debe vivirse en un auténtico espíritu familiar. “Porque somos familia, vivamos esta fiesta en espíritu de familia”, afirmó, animando a fortalecer los lazos con los seres queridos y a valorar los espacios de encuentro que ofrece este tiempo litúrgico. Para la Iglesia local, la Navidad se convierte así en un llamado a reconstruir vínculos y a cuidar las relaciones humanas desde el Evangelio.

Asimismo, el obispo de Rancagua hizo un llamado explícito a no olvidar a quienes viven situaciones de soledad, pobreza o exclusión. Invitó a las comunidades y a cada persona a estar atentos a los más necesitados, buscando gestos concretos que les permitan sentir el amor de Dios. “Tratemos de estar muy cerca de nuestros seres queridos, sin olvidarnos de aquellos que están más solos”, señaló, reforzando el valor de la solidaridad cristiana.

Finalmente, Monseñor Guillermo Vera recordó que la Navidad es la fiesta de la esperanza, aquella que renueva el corazón y fortalece la fe del pueblo creyente. Con una bendición para toda la diócesis, expresó su deseo de que este tiempo navideño sea ocasión de encuentro con Dios y con los demás, concluyendo con un fraterno saludo: “Que Dios les bendiga. Muy, muy feliz Navidad”.

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