Actualidad Diocesana

La Iglesia diocesana despidió con fe y esperanza a monseñor Miguel Caviedes Medina

Lunes 29 de Diciembre del 2025
Una multitudinaria Misa de Exequias en la Catedral de Santa María de los Ángeles reunió a fieles, sacerdotes y obispos para agradecer la vida y el ministerio pastoral del obispo emérito, recordado por su cercanía, sencillez y amor a la Eucaristía.

Con una Catedral colmada de fieles y un clima de profunda fe, oración y gratitud, la comunidad diocesana de Santa María de los Ángeles celebró la Misa de Exequias de Monseñor Miguel Caviedes Medina, obispo emérito, fallecido en la madrugada del viernes 26 de diciembre en la ciudad de Rancagua. La celebración tuvo lugar el sábado 27, a las 19:00 horas, y reunió a comunidades provenientes de distintos puntos de la región y del país, según informó el Departamento de Comunicaciones Diócesis Santa María de los Ángeles.

La Eucaristía fue presidida por el Obispo diocesano, Monseñor Cristián Castro Toovey, junto al Cardenal Celestino Aós Braco y al Obispo Emérito Felipe Bacarreza Rodríguez, en un signo elocuente de comunión eclesial. Concelebraron numerosos sacerdotes, diáconos y acólitos, reflejando el cariño y respeto del presbiterio hacia quien fuera pastor cercano y padre espiritual durante más de una década. Entre ellos, estuvo presente el padre Fernando Caviedes, sobrino del obispo, acompañando a la familia en este momento de fe.

Las despedidas comenzaron el viernes 26 con la llegada del féretro a la Capilla Nuestra Señora del Salto, donde el Vicario General, Padre Ramón Henríquez, presidió un emotivo responso. Posteriormente, el féretro fue trasladado a la Catedral, donde el Obispo de Villarrica, Monseñor Francisco Javier Stegmeier, presidió la Misa de recepción, destacando que la muerte, vivida desde el Evangelio, es paso a la vida eterna.

Durante el sábado se celebraron diversas Eucaristías, permitiendo a comunidades parroquiales, movimientos y fieles expresar su cercanía y agradecimiento por la vida y ministerio episcopal de Monseñor Caviedes. En la homilía de Exequias, el Padre Henríquez recordó su lema episcopal, “Que sean uno, para que el mundo crea”, como síntesis de una vida entregada a la unidad, al servicio pastoral y a la alegría del Evangelio.

Tras la Misa, una procesión recorrió la Plaza de Armas y luego el féretro fue sepultado en la cripta de la Catedral, bajo el altar central, cumpliendo su deseo. La diócesis despide a su obispo emérito con esperanza pascual, confiando en que ya descansa en el abrazo misericordioso del Padre.