Actualidad Diocesana

30 misioneros llevan oración y acompañamiento sicosocial a Machalí

Viernes 16 de Enero del 2026
Bajo el lema “Volver a Cristo”, la misión buscó reencontrar a la comunidad con el amor de Dios, la misericordia y la esperanza, fortaleciendo los lazos comunitarios en un sector que carece de capilla, pero cuenta con sedes sociales muy activas. Para la organización, la experiencia fue “una linda misión” que combinó fe, servicio y atención a las necesidades emocionales y sociales de la gente.

Organizada por la comunidad “Oración y Servicio”, que funciona al alero del Obispado de Rancagua y que se reúne a orar por el obispo y sus colaboradores, se realizó una misión compuesta por 30 voluntarios —en su mayoría profesionales del área de la salud— efectuando una intervención pastoral y social en el sector Las Lomas de Machalí, entre el 6 y el 10 de enero.

Según explicó Jorge Vásquez, asesor de la comunidad, las jornadas se concentraron en tres sedes sociales que abrieron sus puertas mediante la coordinación con las juntas de vecinos y la parroquia San Juan Bautista de Machalí.

La misión contó con el apoyo municipal en cuanto a la logística y el alcalde local acompañó la iniciativa. La culminación de la misión fue el sábado 10 de enero a las 20:00 horas, con una eucaristía, celebrada por el párroco, padre Felipe Pardo,  a la que asistieron más de 300 personas, realizada en la sede comunitaria.

 

Cuatro pilares de la misión

La actividad se estructuró en torno a cuatro pilares: oración, misión calle, acompañamiento socioemocional/espiritual; y talleres de liderazgo para niños y jóvenes. La misión calle consistió en visitas domiciliarias para acompañar, orar y bendecir hogares, y en estar presentes en los sectores para atender necesidades inmediatas.

En tanto que los misioneros, profesionales de la salud, ofrecieron apoyo psicológico y terapéutico en las sedes sociales todas las tardes. “Mucha gente accedió y pidió apoyo emocional por distintos trastornos mentales y especialmente por la soledad; hubo una cantidad de adultos mayores impresionante”, explicó Jorge Vásquez. Además, se realizaron reflexiones y encuentros sobre el manejo del duelo, incluida una sesión dirigida a padres y madres que han perdido un hijo.

En cuento a la formación en liderazgo juvenil, cuenta que los talleres para niños y jóvenes se enfocaron en el liderazgo cristiano: anunciar el evangelio con amor, participar activamente en la parroquia, colaborar en el hogar y en la junta de vecinos.

Así, bajo el lema “Volver a Cristo”, la misión buscó reencontrar a la comunidad con el amor, la misericordia y la esperanza, fortaleciendo los lazos comunitarios en un sector que carece de capilla, pero cuenta con sedes sociales activas. Para la organización, la experiencia fue “una linda misión” que combinó fe, servicio y atención a las necesidades emocionales y sociales del territorio.