
Con profunda alegría eclesial, fieles de la Diócesis de Rancagua viajarán hasta Jaurú, en el estado de Mato Grosso, Brasil, para participar en la beatificación del Padre Nazareno Lanciotti, misionero italiano asesinado en odio a la fe el año 2001.
El Padre Cristian Salazar, responsable nacional del Movimiento Sacerdotal Mariano (MSM), destacó que esta noticia es “un gran regalo de Dios y de la Virgen para todo el Movimiento”. La ceremonia será organizada junto a la Diócesis de São Luiz de Cáceres, jurisdicción donde el sacerdote entregó más de 30 años de misión.
Nacido en Italia el 3 de marzo de 1940 y ordenado sacerdote el 29 de junio de 1966, Lanciotti llegó en 1971 como misionero a Jaurú, zona fronteriza con Bolivia. Allí desplegó una incansable labor pastoral y social: fundó 58 capillas, impulsó escuelas, hospitales y centros de formación, y promovió con fuerza la adoración eucarística y la consagración al Inmaculado Corazón de María.
En 1982 conoció al padre Stefano Gobbi, fundador del MSM, y desde 1988 asumió como responsable del Movimiento en Brasil, colaborando estrechamente con él. Su predicación clara en defensa de la vida —contra el aborto y la eutanasia—, así como sus denuncias frente a la corrupción y el narcotráfico, generaron fuertes resistencias.
El 11 de febrero de 2001, fiesta de la Virgen de Lourdes, fue atacado por hombres armados en la casa parroquial. Falleció diez días después, el 22 de febrero, a causa de las heridas. La Iglesia lo reconoce como mártir, testigo fiel de Cristo en medio de la violencia.
Desde Chile, el Movimiento Sacerdotal Mariano celebrará una Santa Misa de acción de gracias, en comunión con Brasil y el mundo. “Es un signo potente para nuestro tiempo: la fidelidad a Cristo y a la Virgen vale la pena, incluso en medio de la persecución”, subrayó el Padre Salazar.
La beatificación de Nazareno Lanciotti renueva el llamado a vivir con valentía la fe, fortaleciendo la misión evangelizadora en la diócesis y más allá.