Actualidad Diocesana

Comunidades católicas de Paredones restauran sus capillas con trabajo solidario

Martes 14 de Abril del 2026
Con iniciativas desde los fieles, aportes de particulares y el acompañamiento pastoral del padre Manuel Lizana, las comunidades trabajan en mejoras para las capillas de El Cardal, Cutemu y Bucalemu.

Una experiencia de organización comunitaria y fe compartida se vive actualmente en diversas capillas del litoral de la Diócesis de Rancagua. En las comunidades de El Cardal, Cutemu y Bucalemu, pertenecientes a las parroquias Nuestra Señora de las Nieves y San Pedro de Alcántara, los propios fieles se han movilizado para mejorar y restaurar sus templos mediante iniciativas de autogestión y colaboración solidaria.

El capellán de estas comunidades, padre Manuel Lizana, explica que los trabajos han surgido principalmente desde las mismas comunidades, que han organizado distintas actividades y gestionado apoyos para concretar las mejoras.

“Ha sido una iniciativa realmente hermosa. Uno como sacerdote va motivando, pero son ellos mismos quienes toman fuerza y van construyendo comunidad”, comenta el presbítero.

En la capilla El Cardal, perteneciente a la parroquia Nuestra Señora de las Nieves, la comunidad organizó un bingo bailable solidario que permitió reunir recursos para iniciar los arreglos del templo. A ello se sumaron aportes de particulares, lo que ha permitido avanzar en diversas mejoras visibles en la capilla.

En tanto, en Cutemu, comunidad de la parroquia San Pedro de Alcántara, los propios fieles trabajaron intensamente durante un fin de semana para renovar el techo del templo. Catequistas, familias y jóvenes se organizaron para retirar la estructura antigua y reinstalar la nueva cubierta en pocos días, en una muestra concreta de trabajo comunitario y compromiso con la Iglesia local.

“Ahí uno ve cómo la comunidad se fortalece. El sacerdote acompaña y anima, pero son ellos quienes construyen su comunidad y cuidan estos espacios que son el lugar de encuentro con Dios”, destaca el padre Lizana.

A este proceso se suma ahora la capilla San Pedro de Bucalemu, donde la comunidad comenzará un proyecto de mejoramiento que incluye la pintura del templo, la construcción de un campanario, la instalación de una campana y la reparación de las bancas.

Gran parte de los materiales han sido donados por benefactores particulares, mientras que la comunidad prepara nuevas actividades para continuar con las obras.

Desde las parroquias invitan a quienes deseen colaborar con estas iniciativas a acercarse a la oficina parroquial, donde se canalizan los aportes para seguir fortaleciendo estos espacios de fe, encuentro y vida comunitaria.