
Un intenso primer fin de semana como obispo de Rancagua vivió monseñor Guillermo Vera, pues dentro de sus primeras actividades fue asistir al cambio de párroco de cinco parroquias de la diócesis, tomando así contacto con la comunidad local.
Estos cambios, anunciados desde principio de año, se concretaron ahora cuando las condiciones de la pandemia han mejorado. Es así como el obispo diocesano se trasladó el sábado 24 de julio hasta Tinguiririca, para participar de la toma de posesión del presbítero Fernando Miqueles de la Parroquia la Santa Cruz.
El padre Miqueles cuenta que el 18 de julio fue la despedida de las comunidades, primero, a las 10 horas en Cunaco y luego, a las 12, en Nancagua, siendo dos momentos muy bonitos de los que se manifiesta profundamente agradecido. Fueron 14 años como párroco de ambas, lo que le deja imborrables y hermosos recuerdos.
monseñor Guillermo Vera se dirigió a la Parroquia San Fernando Rey para acompañar en el cambio de párroco al padre Aquiles Correa. “Ha sido muy gratificante, estoy muy entusiasmado y he empezado a hacer contacto con los agentes pastorales de los distintos sectores para ir armando las celebraciones semanales y dominicales”, expresa.
El mismo sábado, a las 19 horas, el obispo Vera presidió la misa de toma de posesión del Pbro. Cristián Catalán Valdivia de la Parroquia San José de Chimbarongo. En la oportunidad, monseñor Guillermo Vera le entregó formalmente las llaves de la parroquia al padre Cristián.
“Rezaremos en estos días por su ministerio para que su misión sea fructífera en medio de este humilde pueblo de Dios”, señalaron los fieles de esa comunidad parroquial. Además, agradecieron a su anterior párroco, Pbro. Robinson Piña “por su ardua misión y entrega total y desinteresada por nuestra comunidad parroquial en estos 11 años y 6 meses. Recemos por él y su nueva misión en las comunidades de Nancagua y Cunaco”.
El padre Robinson Piña, en tanto, asumió el domingo 25 de julio como párroco de la P. San José de Cunaco y de la P. Nuestra Señora de la Merced de Nancagua, en ambas misas de toma de posesión también fue acompañado por el nuevo obispo Vera.
En la tarde del domingo, el monseñor Guillermo Vera se dirigió a la Parroquia San Fernando Rey para acompañar en el cambio de párroco al padre Aquiles Correa, quien asumió como pastor de esa comunidad.
El padre Aquiles dejó el santuario de la Inmaculada Concepción de La Compañía, cuyo párroco será el padre Ángel Rodríguez sacerdote idente.
Sólo buenos deseos les han entregado sus nuevas comunidades a los sacerdotes que llegan a pastorearlos, a los que como Revista nos sumamos.