Celebración de Santo Cura de Ars: un momento de reencuentro

Miércoles 01 de Septiembre del 2021
Después de meses de reuniones virtuales, el 4 de agosto el clero celebró el Día del Párroco, pero por sobre todo la posibilidad de volver a reunirse.
Un grato y esperado momento vivieron los sacerdotes de la Diócesis de Rancagua, el 4 de agosto, día que la Iglesia celebra a San Juan María de Vianey, espiritualidad que inspira al clero, especialmente a los párrocos, pues después de mucho tiempo sin reunirse en forma presencial, pudieron hacerlo en Pelequén, donde oraron, compartieron y reflexionaron junto al obispo diocesano, monseñor Guillermo Vera Soto. LA ALEGRÍA DEL REENCUENTRO Para el Vicario General de la Diócesis de Rancagua, padre José Vergara, esta celebración fue muy importante por el hecho de que “es una gran alegría volver a reunirnos presencialmente”; y la segunda razón es que “nos hemos reunido con nuestro pastor, monseñor Guillermo Vera”. Cabe recordar que el 23 de julio asumió el nuevo obispo diocesano, por lo que ésta fue una ocasión propicia para conocer con más profundidad al clero. En ese sentido monseñor Vera se mostró agradecido de esta oportunidad, “donde ha coincidido la habitual reunión del primer miércoles de cada mes del clero de la diócesis con la celebración de Santo Cura de Ars, sin duda, gran modelo para todos nosotros”, dijo el pastor. Explicó que “hemos podido -en primer lugar- rezar juntos y animarnos en nuestro ministerio y también conocernos un poco más”. Con respecto a esta celebración expresó al clero que “debemos alegrarnos de ser sacerdotes (…) Debemos ser agradecidos por esta vocación que el Señor nos regaló, debemos cuidarla como un gran tesoro, y pedirle que nos conceda la gracia de poder realizar nuestro trabajo con alegría y entrega generosa”, concluyó el pastor. Agradeciendo a Dios la vocación a la Vida Consagrada - Religiosas y religiosos se reunieron junto al pastor diocesano el 15 de agosto. El 15 de agosto, día de la Asunción de la Virgen y donde se celebra a la Vida Consagrada, se reunieron religiosas y religiosos que sirven en la Diócesis de Rancagua para agradecer a Dios su vocación. Es así como a las 11 horas, el obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera Soto, celebró una Eucaristía en la parroquia Asunción de María, en Quinta de Tilcoco. En la ocasión se pidió a los fieles orar por las y los consagrados -de vida contemplativa y activa- que han ofrecido su vida al Señor, que sirven a la Iglesia y a la sociedad, en múltiples manifestaciones de la caridad de Cristo: orando en los claustros y comunidades, educando a los niños y jóvenes, atendiendo a los enfermos, pobres y ancianos, acogiendo y acompañando espiritualmente a la gente, misionando, y desarrollando toda su labor enfocadas en Cristo, de acuerdo a sus distintos carismas. La celebración finalizó con almuerzo un almuerzo fraterno realizado en el colegio Sagrado Corazón de las Religiosas de Santa Marta. Diáconos celebraron a San Lorenzo, su santo patrono Más de una treintena de diáconos permanentes de la diócesis de Rancagua tuvieron un encuentro con el obispo diocesano, monseñor Guillermo Vera Soto, vía zoom, para celebrar a su patrono, San Lorenzo. Revestidos con estola de color rojo y puntualmente, a las 20:30 horas del día 10 de agosto, los diáconos junto a sus esposas e hijos, como es tradición, se fueron conectando para recibir el saludo del pastor. En la oportunidad, monseñor Vera se refirió a la importancia de los diáconos en la vida de la Iglesia, basados en el texto de Aparecida del papa Francisco. Posteriormente, el padre Juvenal Galaz, asesor de los diáconos permanentes, presidió una Eucaristía.